Tasa de aprobación del gobierno de Temer llega al 6 %, según sondeo

El presidente de Brasil, Michel Temer, observa durante la ceremonia de lanzamiento del programa ‘Política de Innovación – Educación Conectada’, en Brasilia, Brasil, el 23 de noviembre de 2017. REUTERS / Ueslei Marcelino

 

La tasa de aprobación del Gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, se mantiene en un escaso 6 %, en tanto que la de rechazo se encuentra en el 70 %, según un sondeo difundido hoy por el Instituto Datafolha.

EFE

Esos índices son similares a los registrados en una encuesta similar realizada por el mismo Datafolha en noviembre pasado, cuando la tasa de aprobación era del 5 % y un 71 % calificaba al Gobierno de Temer como “malo o pésimo” y el resto lo consideraba “regular”.

En esta consulta, Datafolha pidió además a los encuestados que le dieran una nota a la gestión del mandatario, que asumió el poder en agosto de 2016 tras la destitución de la entonces mandataria Dilma Rousseff, de quien era vicepresidente.

Un 43 % le atribuyó al Gobierno una nota “cero”, un 14 % le dio un “cinco” y un 8 % se inclinó por un “dos”, con lo que, de acuerdo a Datafolha, la gestión de Temer tiene un promedio de 2,6 puntos.

El mandatario, uno de los más impopulares que ha tenido Brasil, deberá entregar el cargo el 1 de enero de 2019 al ganador de las elecciones que se celebrarán el próximo 7 de octubre.

De cara a esos comicios, Datafolha publicó hoy otra encuesta, según la cual se mantiene como favorito el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, a pesar de que la semana pasada una corte de segunda instancia ratificó y amplió de nueve a doce años de cárcel la pena dictada por un juez inferior que le halló culpable de corrupción.

Pese a su favoritismo, la candidatura de Lula puede ser impugnada por la justicia, pues las leyes electorales impiden expresamente que una persona con una condena ratificada en segunda instancia postule a un cargo público, aunque la defensa del exmandatario confía en que podrá revertir la sentencia antes de los comicios.

La posible inhabilitación del expresidente deberá ser tratada por el Tribunal Superior Electoral, pero solo a partir del 15 de agosto, cuando vence el plazo para la inscripción de candidaturas, y siempre y cuando Lula haya formalizado sus intenciones.

Además, la ley brasileña permite que una sentencia sea ejecutada una vez concluidas las apelaciones en segunda instancia y aún cuando haya otras posibilidades de recursos en tribunales superiores, con lo que Lula hasta podría ser encarcelado antes de los comicios.